El neumotórax es una condición médica en la que se acumula aire en el espacio pleural, es decir, entre el pulmón y la pared torácica. Esta acumulación impide que el pulmón se expanda correctamente durante la respiración, lo que puede causar colapso parcial o total del mismo. Es una afección potencialmente grave que requiere atención médica inmediata, dependiendo de su causa y severidad.
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Existen diferentes tipos de neumotórax. El más común es el neumotórax espontáneo, que puede ocurrir sin una causa aparente, especialmente en personas jóvenes y delgadas o en aquellas con enfermedades pulmonares subyacentes como la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica). También puede ser traumático, cuando ocurre tras una lesión en el pecho, como una fractura de costillas o una herida punzante. Por otro lado, el neumotórax iatrogénico es aquel que se produce como consecuencia de ciertos procedimientos médicos, como una biopsia pulmonar o la inserción de una vía central.
Los síntomas más comunes incluyen dolor súbito en el pecho, dificultad para respirar, respiración rápida y superficial, y en algunos casos, tos seca. La intensidad de los síntomas varía según la cantidad de aire acumulado y el estado general del paciente.
El diagnóstico se confirma mediante estudios de imagen, principalmente una radiografía de tórax, aunque en casos más complejos puede ser necesaria una tomografía computarizada (TAC). El tratamiento depende del tamaño del neumotórax y de los síntomas del paciente. En casos leves, puede resolverse de forma espontánea con reposo y observación médica. Sin embargo, si el colapso pulmonar es significativo, se requiere la colocación de un tubo torácico para extraer el aire y permitir que el pulmón se reexpanda.
En situaciones críticas, como un neumotórax a tensión, donde el aire acumulado comprime el corazón y los vasos sanguíneos, se necesita una intervención inmediata, ya que puede poner en riesgo la vida.
El pronóstico suele ser bueno con el tratamiento adecuado, aunque algunas personas pueden presentar recurrencias. Es fundamental buscar atención médica ante cualquier síntoma sospechoso.