Muchos cultivan «el árbol del dinero» en casa, atraídos por su estética exótica y su fama de atraer prosperidad. Sin embargo, esta planta encierra más secretos de los que muchos imaginan. Su verdadero nombre es Crassula ovata, también conocida como planta de jade o árbol de la fortuna. Originaria de Sudáfrica, esta suculenta no solo es fácil de cuidar, sino que también ha sido rodeada por siglos de simbolismo en el feng shui y la tradición popular.
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Lo que pocos saben es que el árbol del dinero es considerado un potente canal energético en varias culturas asiáticas. Según el feng shui, ubicarla cerca de la entrada del hogar o en la esquina sureste —zona relacionada con la riqueza— puede atraer abundancia económica. Su forma de pequeñas hojas redondeadas, similares a monedas, refuerza esta creencia, simbolizando prosperidad, crecimiento y estabilidad financiera.
Desde un punto de vista botánico, esta planta destaca por su resistencia. No requiere riegos frecuentes, tolera espacios con poca luz y es capaz de sobrevivir en condiciones que muchas otras no soportarían. Estas características la hacen ideal para personas con poca experiencia en jardinería o con agendas muy ocupadas. Además, purifica el aire y ayuda a crear un ambiente relajante.
Otro dato poco conocido es su potencial medicinal. En la medicina tradicional africana, se ha utilizado para tratar heridas leves y eliminar verrugas, aplicando el gel de sus hojas sobre la piel. Sin embargo, su uso interno no está recomendado sin supervisión, ya que puede resultar tóxica si se consume en exceso.
A pesar de su nombre, el árbol del dinero no garantiza riqueza automática, pero sí puede convertirse en un recordatorio visual de tus metas económicas y personales. Cultivarla con intención, regarla con constancia y ubicarla en el lugar adecuado puede ser una poderosa herramienta simbólica para atraer bienestar.
En definitiva, más allá de su belleza, esta planta es un pequeño talismán viviente que puede transformar tu hogar, no solo estéticamente, sino también en energía positiva y propósito.