Un ataque al corazón, también conocido como infarto agudo de miocardio, puede surgir de forma repentina, pero en muchos casos el cuerpo da señales de advertencia semanas antes. Reconocer estos síntomas tempranamente puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. A continuación, te presentamos ocho signos que pueden aparecer hasta un mes antes de un evento cardíaco.
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1. Fatiga inusual El cansancio extremo, incluso después de actividades cotidianas o tras un buen descanso, puede ser una señal de que el corazón no está recibiendo suficiente oxígeno debido a una circulación deficiente.
2. Dificultad para respirar La sensación de falta de aire al realizar esfuerzos mínimos, como subir escaleras o caminar distancias cortas, puede indicar un problema cardíaco. Esto ocurre cuando el corazón no logra bombear sangre eficazmente a los pulmones.
3. Dolor o presión en el pecho Este es uno de los síntomas más clásicos. Se presenta como una molestia persistente, sensación de peso o ardor en el pecho, que puede ir y venir. No debe ser ignorado.
4. Sudoración excesiva sin razón aparente Sudar repentinamente, incluso en reposo o en ambientes frescos, puede ser un signo de que el corazón está trabajando con dificultad y el cuerpo intenta compensarlo.
5. Indigestión o náuseas Muchas personas, especialmente mujeres, pueden experimentar molestias digestivas como acidez, sensación de llenura o incluso vómitos. Esto puede confundirse con un problema gastrointestinal cuando en realidad es un aviso del corazón.
6. Dolor en otras partes del cuerpo El dolor puede irradiarse desde el pecho hacia los hombros, brazos (en especial el izquierdo), cuello, mandíbula o espalda. Estos síntomas no deben tomarse a la ligera.
7. Palpitaciones o ritmo cardíaco irregular Un corazón que late muy rápido, lento o con irregularidades puede estar enviando una alerta. Si las palpitaciones son frecuentes y van acompañadas de mareos o debilidad, se debe consultar al médico.
8. Insomnio o ansiedad inexplicable Algunas personas reportan dificultades para dormir, pesadillas o sensación de nerviosismo extremo antes de un infarto. Estos cambios pueden estar relacionados con el estrés cardíaco.
Reconocer estos síntomas y actuar con prontitud puede salvar vidas. Si experimentas uno o varios de ellos, acude al médico de inmediato, especialmente si tienes factores de riesgo como hipertensión, diabetes, tabaquismo o antecedentes familiares. La prevención y la atención temprana son claves para evitar un ataque al corazón.