Moverse es fundamental para mantenerse sano con el paso de los años, pero no todo tipo de ejercicio es bueno para todos. Especialmente en la tercera edad, hay rutinas que, lejos de ayudar, pueden poner en riesgo el corazón si no se hacen con cuidado.
VER INFORMACION COMPLETA
1. Pesas muy pesadas
Hacer fuerza es bueno, sí, pero levantar más peso del que el cuerpo puede manejar puede disparar la presión arterial de forma peligrosa, sobre todo si ya hay antecedentes de hipertensión o problemas del corazón. La recomendación es usar pesos moderados y enfocarse en repeticiones lentas y controladas.
2. Ejercicio de alta intensidad (HIIT)
Este tipo de entrenamientos donde se alternan ráfagas de esfuerzo intenso con descansos cortos no son para todos. En adultos mayores, pueden hacer que el corazón se acelere demasiado rápido y causar arritmias u otros sustos. En lugar de eso, es mejor caminar a paso firme, nadar o hacer bicicleta suave.
3. Saltos o movimientos muy bruscos
Los ejercicios que incluyen saltos (como los que se hacen en entrenamientos tipo “cross”) pueden lastimar las articulaciones y forzar demasiado al corazón, sobre todo si no hay una base física sólida. Además del riesgo cardiovascular, pueden provocar lesiones en rodillas o caderas.
4. Bicicleta en cuestas o spinning muy intenso
Subir pendientes o hacer clases de spinning con mucha resistencia puede ser demasiado exigente. Para alguien mayor, eso puede terminar en agotamiento, mareos o incluso problemas cardíacos. La clave es ir a un ritmo cómodo y aumentar la intensidad poco a poco.
5. Hacer ejercicio por mucho tiempo sin pausas
Entrenar sin descansar, especialmente en días calurosos o al aire libre, puede llevar a la deshidratación y fatigar el corazón más de lo necesario. Lo ideal es dividir el ejercicio en bloques y tomarse tiempo para recuperarse entre cada uno.
En resumen, hacer ejercicio en la vejez es necesario, pero hay que hacerlo con cabeza. Consultar con el médico y contar con alguien que sepa adaptar las rutinas para adultos mayores puede evitar sustos y hacer que moverse siga siendo una fuente de salud, no de riesgos