Tener larvas en la piel, una condición conocida como miasis cutánea, puede ser una experiencia bastante inquietante. Esto sucede cuando algunas moscas depositan sus huevos en heridas abiertas o en zonas húmedas del cuerpo, y al eclosionar, las larvas se introducen bajo la piel causando dolor, inflamación y una extraña sensación de movimiento. Aunque lo más recomendable es acudir al médico, hay algunos remedios caseros que pueden ayudarte a manejarlas mientras buscas atención profesional.
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Uno de los métodos más usados es aplicar una buena capa de aceite vegetal o vaselina sobre la zona afectada. Puedes usar aceite de coco, de oliva o vaselina común. Lo que hace esta técnica es tapar la entrada de oxígeno, lo que obliga a la larva a salir a la superficie para respirar. Cuando asoma, puedes retirarla con pinzas esterilizadas con mucho cuidado. Después, limpia bien la zona con algo natural como miel o gel de aloe vera, ambos con propiedades desinfectantes.
También se ha utilizado el tabaco como remedio tradicional. Al colocar hojas de tabaco húmedas o una pasta hecha con ellas directamente sobre la piel, se puede irritar a la larva lo suficiente como para que decida salir. Pero ojo: este método no es para todos, especialmente si eres alérgico a la nicotina.
Otro ingrediente muy efectivo es el ajo. Puedes machacar unos dientes y aplicarlos como cataplasma. Además de repeler parásitos, ayuda a prevenir infecciones, gracias a sus propiedades antimicrobianas.
La cúrcuma también tiene lo suyo. Al mezclarla con un poco de agua se forma una pasta que se puede aplicar sobre la herida. No solo ayuda a reducir la inflamación, sino que además crea un ambiente poco favorable para las larvas.
Una vez retirada la larva, conviene limpiar bien la herida. Puedes usar una infusión de manzanilla tibia o agua con sal. Después, cubre la zona para evitar que se infecte otra vez.
Eso sí, si notas que la inflamación no baja, hay pus, fiebre o el dolor es muy fuerte, no dudes en ir al doctor. Estos remedios pueden ser útiles como primeros auxilios, pero no sustituyen la atención médica, sobre todo si el caso es grave.