Insectos y crustáceos: más parecidos de lo que imaginas (y nutritivos también)

A simple vista, un grillo y un camarón parecen no tener nada en común. Uno salta por el jardín, el otro vive en el mar. Pero si los miras con atención —y un poco de curiosidad científica— verás que tienen más similitudes de lo que parece. De hecho, ambos pertenecen a la misma gran familia de los artrópodos, esos bichos con cuerpo segmentado, caparazón duro y patas articuladas.