La leucemia es un tipo de cáncer que afecta directamente a la sangre, en específico a los glóbulos blancos, que son parte clave del sistema de defensas del cuerpo. Puede avanzar rápido o de forma más lenta, y justo por eso es tan importante detectar sus señales a tiempo, ya que al principio pueden parecer simples malestares.
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Uno de los síntomas más comunes es sentirse cansado todo el tiempo. Pero no se trata del cansancio de todos los días, sino de una fatiga profunda que no mejora aunque duermas bien o descanses. Esto pasa porque el cuerpo produce menos glóbulos rojos, lo que lleva a una anemia que agota.
También hay que estar alerta si aparecen fiebres frecuentes o infecciones una tras otra. Cuando hay leucemia, los glóbulos blancos no funcionan como deberían y el cuerpo se queda sin defensa frente a enfermedades comunes.
Otro foco rojo es bajar de peso sin razón aparente. Si no has cambiado tu alimentación ni tu rutina y aun así estás adelgazando, puede ser una señal de que algo anda mal. A eso se le pueden sumar sudores nocturnos fuertes, otro síntoma que no debe ignorarse.
La aparición de moretones sin causa clara o sangrados fáciles (como hemorragias nasales o sangrado al cepillarte los dientes) también es algo que debe revisarse. Esto sucede cuando bajan las plaquetas, que son las que ayudan a que la sangre coagule.
Algunas personas sienten dolores en los huesos o las articulaciones, sobre todo en brazos o piernas. Esto se debe a que las células leucémicas se acumulan en la médula ósea. También puede haber hinchazón en ganglios, hígado o bazo, lo que se nota como un bulto o una sensación de presión bajo las costillas.
Otros signos menos evidentes, pero igualmente importantes, son la palidez extrema y la dificultad para respirar al hacer cosas sencillas como subir escaleras o caminar rápido. Estos síntomas también tienen que ver con la anemia.
Claro, tener alguno de estos síntomas no significa automáticamente que tengas leucemia, ya que pueden deberse a muchas otras causas. Pero si se presentan varios al mismo tiempo o no desaparecen, lo mejor es acudir con un médico y hacerse un chequeo completo.
Detectar esta enfermedad a tiempo puede hacer una gran diferencia. Compartir esta información con los demás también puede ayudar, porque estar atentos y actuar pronto puede salvar vidas.