Helicobacter pylori (H. pylori) es una bacteria en forma de espiral que habita en el revestimiento del estómago y puede permanecer durante años sin causar síntomas visibles. Sin embargo, cuando se activa, puede provocar gastritis crónica, úlceras gástricas e incluso aumentar el riesgo de cáncer de estómago. Su carácter “silencioso” hace que muchas personas no sepan que la portan hasta que los síntomas digestivos se intensifican.
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Los síntomas más comunes asociados a la infección por H. pylori incluyen dolor abdominal, hinchazón, eructos frecuentes, náuseas, mal aliento y sensación de llenura rápida al comer. Aunque el tratamiento médico convencional incluye antibióticos y protectores gástricos, existen alternativas naturales que pueden ayudar a combatirla y mejorar la salud digestiva.
Entre los remedios naturales más eficaces destacan:
Jugo de col (repollo): Este vegetal contiene compuestos sulfurosos y vitamina U (ulcer healing factor) que promueven la cicatrización del revestimiento gástrico y pueden inhibir el crecimiento de H. pylori. Se recomienda tomar medio vaso en ayunas durante al menos dos semanas.
Miel de manuka: De origen neozelandés, esta miel posee propiedades antibacterianas potentes. Consumir una cucharadita en ayunas y otra antes de dormir puede ayudar a reducir la carga bacteriana.
Ajo crudo: El ajo es un potente antimicrobiano natural. Comer un diente de ajo crudo al día, preferiblemente en ayunas, puede ayudar a controlar la infección.
Probióticos: El consumo regular de probióticos como el yogur natural, kéfir o suplementos, fortalece la flora intestinal y crea un ambiente hostil para H. pylori.
Té verde y cúrcuma: Ambos tienen propiedades antiinflamatorias y antibacterianas que ayudan a reducir la inflamación y combatir la bacteria.
Es importante complementar estos remedios con una dieta saludable, evitando alimentos irritantes como el café, el alcohol, los fritos y los ultraprocesados. Si bien los tratamientos naturales pueden ser eficaces, es fundamental realizarse pruebas médicas para confirmar la erradicación de H. pylori y seguir las recomendaciones de un profesional de la salud.