Tu cuerpo podría albergar parásitos sin que tú lo sepas.

Es posible que tu cuerpo esté albergando parásitos sin que lo sepas, ya que muchas infecciones parasitarias pueden permanecer silenciosas durante años. Estos organismos, que incluyen lombrices intestinales, protozoos y tenias, pueden entrar en tu cuerpo a través del agua contaminada, alimentos mal cocidos, contacto con animales o incluso por caminar descalzo en suelos infectados.