Una melena saludable y bien peinada no solo depende de buenos productos capilares, sino también del uso correcto del cepillo adecuado. Existen diferentes tipos de cepillos para el cabello, cada uno diseñado para una función específica según el tipo de cabello, el estilo deseado o el tratamiento aplicado. Conocerlos puede marcar la diferencia en la salud y apariencia de tu pelo.
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El cepillo de paleta es ideal para cabellos largos y lisos. Sus cerdas planas y amplias desenredan sin causar frizz, y son excelentes para alisar durante el secado con secadora. Para quienes tienen cabello rizado o con mucho volumen, el cepillo de púas anchas o peine tipo “detangler” es el más adecuado, ya que evita romper el cabello y define mejor los rizos.
Los cepillos redondos, por otro lado, son los preferidos para dar forma y volumen durante el secado. El tamaño del cepillo influye: los grandes alisan mejor y aportan volumen, mientras que los pequeños son ideales para ondular o dar forma a flequillos. Si el cepillo es térmico (con cuerpo metálico o cerámico), acelera el secado al retener el calor del secador.
El cepillo tipo esqueleto o ventilado, con amplios espacios entre sus cerdas, es perfecto para secados rápidos, ya que permite que el aire fluya con facilidad. Es ideal para uso diario y para evitar acumulación de calor que pueda dañar el cabello.
Por último, el cepillo de cerdas naturales, como el de jabalí, es excelente para distribuir los aceites naturales del cuero cabelludo a lo largo del cabello, dejándolo brillante y nutrido. Es muy útil para cabellos finos y secos.
La clave está en elegir el cepillo adecuado según tus necesidades y mantenerlo limpio, ya que la acumulación de residuos también puede afectar la salud del cabello. Con la herramienta correcta y un poco de conocimiento, lucir una melena saludable, sin frizz y bien peinada es completamente posible.