En tiempos donde cada peso cuenta, ahorrar gas en el hogar se ha convertido en una prioridad para muchas familias. Aunque hay múltiples métodos, hoy te compartimos un consejo sencillo pero altamente efectivo que los técnicos recomiendan para reducir el consumo de gas sin sacrificar comodidad ni funcionalidad: dar mantenimiento regular a los quemadores y ajustar correctamente la llama de los electrodomésticos.
VER INFORMACION COMPLETA
¿Por qué es tan importante este consejo?
Con el paso del tiempo, los quemadores de estufas, calentadores y hornos tienden a acumular residuos de grasa, polvo y hollín. Esto provoca una combustión deficiente que, además de consumir más gas, puede ser peligrosa. Una llama amarilla o anaranjada indica una combustión incompleta, lo que significa que se está desperdiciando gas y aumentando el riesgo de monóxido de carbono.
¿Cómo aplicar este consejo?
Limpieza mensual de los quemadores: Desmonta los quemadores de la estufa y límpialos con agua caliente, jabón y un cepillo suave. Asegúrate de secarlos completamente antes de volver a colocarlos.
Revisión de la llama: Una llama eficiente debe ser azul. Si ves que tiene puntas amarillas o es totalmente anaranjada, llama a un técnico calificado para ajustar el flujo de gas y mejorar la mezcla de aire.
Chequeo del regulador de gas: Asegúrate de que el regulador de tu cilindro o línea esté funcionando correctamente. Uno defectuoso puede generar presión inadecuada y desperdiciar gas.
Uso inteligente de la estufa: Tapa las ollas al cocinar para conservar el calor, utiliza utensilios del tamaño adecuado para la hornilla y apaga el fuego un par de minutos antes de terminar la cocción, aprovechando el calor residual.
Instalación de aireadores en calentadores de agua: Estos dispositivos económicos permiten mejorar la oxigenación de la llama, aumentando la eficiencia energética.
Resultado: ahorro visible y mayor seguridad
Al implementar este consejo técnico básico y mantener una rutina de limpieza y revisión, puedes reducir tu consumo de gas hasta en un 20 %. Además, mejoras la seguridad de tu hogar y prolongas la vida útil de tus electrodomésticos.
Recuerda que el ahorro no siempre implica grandes inversiones; a veces, basta con aplicar conocimientos simples y prestar atención a los detalles que suelen pasar desapercibidos.