El romero es una de esas plantas que da gusto tener siempre a la mano. Sirve para cocinar, para hacer infusiones y hasta para aromatizar el ambiente. Y lo mejor es que puedes reproducirlo en casa de manera fácil y sin gastar de más. Aquí te cuento cómo hacerlo paso a paso.
VER INFORMACION COMPLETA
1. Busca una planta sana
Lo primero es tener una planta de romero que esté bien cuidada. No debe tener plagas ni hojas secas. A partir de ahí, puedes sacar nuevas plantas usando sus ramitas.
2. Corta los esquejes
Con unas tijeras limpias, corta varias ramas de unos 10 o 15 centímetros. Elige las que estén más tiernas, que no tengan flores. Luego, quítales las hojitas de la parte baja del tallo, dejando solo las de arriba.
3. Ayuda a que echen raíces
Puedes usar un truco natural para que enraícen más rápido: pasa la base del tallo por un poco de gel de sábila o canela. Después, pon los esquejes en un vaso con agua o directamente en tierra húmeda (pero que drene bien).
4. Cuídalos con paciencia
Si los pones en agua, cambia el agua cada dos o tres días y colócalos en un lugar donde les dé luz pero no sol directo. En unas dos semanas, ya deberían empezar a salir raíces. Si los sembraste en tierra, cúbrelos con una bolsita plástica con agujeros para que guarden humedad como si fuera un pequeño invernadero.
5. Trasplanta cuando ya tengan raíces
Cuando las raíces midan unos 4 o 5 cm, ya puedes pasarlos a una maceta más grande o al jardín. Al romero le gusta el sol y la tierra seca. No lo riegues de más, es una planta bastante resistente.
Y listo, con un poco de cuidado vas a tener tu propio romero siempre disponible. No solo te ahorras una ida al súper, también disfrutas de una planta que huele rico, embellece el espacio y tiene un montón de usos en casa.