El bicarbonato de sodio es uno de esos productos que no pueden faltar en casa. Sirve para todo: desde limpiar hasta cocinar. Pero lo que muchos no saben es que también puede ayudar a combatir las pulgas, esas molestas invasoras que causan picazón, irritación y hasta enfermedades. Y lo mejor es que lo hace de forma segura, ideal si tienes niños o mascotas.
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¿Por qué sirve contra las pulgas?
Aunque el bicarbonato no mata a las pulgas adultas de inmediato, sí puede secar los huevos y las larvas, lo que interrumpe su reproducción. Además, al combinarlo con sal, se vuelve aún más efectivo porque ayuda a resecar los lugares donde estas plagas se esconden. Si lo aplicas sobre alfombras o telas, también ayuda a remover la suciedad donde las pulgas podrían estar refugiándose.
Cómo usarlo
Bicarbonato con sal en alfombras: Mezcla sal fina y bicarbonato en partes iguales. Espolvorea la mezcla sobre alfombras, colchones y sillones. Déjala actuar al menos 12 horas y luego aspira bien. Repite cada pocos días hasta que dejen de aparecer pulgas.
Para el pelaje de tu mascota: Aunque no sustituye un tratamiento médico, puedes poner un poco de bicarbonato sobre el pelaje seco de tu mascota y cepillar con cuidado. Ayuda a limpiar y a aliviar la irritación. Eso sí, evita que le entre en los ojos, la nariz o la boca, y enjuaga bien después.
Limpieza del hogar: Úsalo al trapear o al limpiar rincones donde suelen esconderse las pulgas. Además de limpiar, elimina olores y deja el ambiente menos atractivo para estos bichos.
Tenlo en cuenta
Aunque es un producto natural, siempre hay que usarlo con precaución, sobre todo si hay animales. Si ves que la infestación sigue o empeora, lo mejor es hablar con un veterinario o un especialista en control de plagas.
En resumen, el bicarbonato de sodio es una solución sencilla, económica y ecológica para mantener a raya a las pulgas en casa, especialmente si lo usas como parte de una limpieza constante y cuidadosa.