Una de las mejores opciones es una infusión de agua tibia con limón y jengibre. Esta sencilla bebida combina potentes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, ideales para apoyar la función hepática mientras duermes, que es precisamente cuando el cuerpo entra en modo de reparación y limpieza.
¿Por qué funciona esta bebida?
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Limón: Rico en vitamina C y compuestos antioxidantes, estimula la producción de enzimas hepáticas que ayudan a descomponer toxinas. Además, mejora la digestión y equilibra el pH del cuerpo.
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Jengibre: Favorece la circulación sanguínea y reduce la inflamación, lo que alivia la carga sobre el hígado. También tiene efectos protectores contra el daño hepático provocado por radicales libres.
Cómo prepararla:
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Calienta una taza de agua (250 ml) sin que llegue a hervir.
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Añade el jugo de medio limón.
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Ralla una pequeña cantidad de jengibre fresco (aproximadamente 1/2 cucharadita).
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Deja reposar durante 5 minutos, cuela si lo deseas, y bebe lentamente antes de acostarte.
Tomar esta bebida cada noche puede contribuir no solo a un hígado más sano, sino también a un sueño más reparador, mejor digestión y una mayor sensación de bienestar general.
Consejo adicional: acompaña este hábito con una dieta equilibrada y evita alimentos procesados y alcohol en exceso para obtener mejores resultados.