La reciente demanda presentada por KS, una persona no binaria de Ontario, contra el sistema de salud canadiense ha generado un debate nacional sobre los límites de la medicina de afirmación de género y el papel del Estado en su financiación.
VER INFORMACION COMPLETA
KS, de 33 años, solicitó al Plan de Seguro Médico de Ontario (OHIP) una cirugía que le permitiera tener una vagina sin extirpar su pene, argumentando que esta combinación es esencial para su identidad de género.El OHIP rechazó la solicitud, calificando el procedimiento como experimental y no disponible en Canadá.KS apeló ante la Junta de Revisión y Apelación de Servicios de Salud de Ontario, que revocó la decisión del OHIP, señalando que la vaginoplastia está entre las cirugías cubiertas por el sistema público y que no debería requerir inherentemente una penectomía.
Este caso ha polarizado a la sociedad canadiense.Defensores de los derechos trans, como el grupo Egale Canada, apoyan a KS, argumentando que negar la cirugía solicitada constituye una discriminación basada en la identidad de género.Por otro lado, críticos sostienen que financiar procedimientos no convencionales podría desviar recursos de otras necesidades médicas y que tales cirugías podrían ser consideradas experimentales.
La situación de KS no es única.En 2023, Nathaniel Le May, un funcionario de Ontario, recibió financiación pública para una faloplastia sin extirpar su vagina ni útero, lo que también generó controversia.
Estos casos reflejan una creciente demanda de cirugías de afirmación de género personalizadas y plantean preguntas sobre cómo equilibrar los derechos individuales con las políticas de salud pública.Mientras tanto, el Tribunal Superior de Justicia de Ontario se prepara para emitir un fallo que podría sentar un precedente en la atención médica para personas no binarias en Canadá