Un aneurisma es una dilatación anormal de la pared de un vaso sanguíneo, similar a un globo que se infla peligrosamente. Si se rompe, puede provocar una hemorragia interna grave o incluso la muerte. Los aneurismas pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, pero los más comunes se encuentran en el cerebro (aneurisma cerebral), la aorta (aórtico) y otras arterias importantes.
VER INFORMACION COMPLETA
🧬 Causas principales
La causa exacta de un aneurisma puede variar, pero varios factores contribuyen a su desarrollo:
- Hipertensión arterial: aumenta la presión sobre las paredes arteriales.
- Aterosclerosis: acumulación de placas que debilitan las arterias.
- Genética: algunas personas tienen predisposición hereditaria.
- Tabaquismo: daña las paredes de los vasos sanguíneos.
- Traumatismos o infecciones: en menor medida, pueden debilitar arterias.
En muchos casos, los aneurismas crecen lentamente y sin síntomas hasta que se vuelven peligrosos.
🚨 Síntomas clave
Cuando un aneurisma no se ha roto, puede ser asintomático. Sin embargo, algunos signos de advertencia incluyen:
Dolor intenso o persistente en la zona afectada (abdomen, pecho o cabeza).
Visión doble, pérdida de la visión o parálisis facial en aneurismas cerebrales.
Pulso palpitante en el abdomen en aneurismas aórticos.
Dolores de cabeza repentinos e intensos (como "el peor dolor de tu vida").
🆘 Emergencias y qué hacer
La ruptura de un aneurisma es una emergencia médica grave. Los síntomas pueden incluir:
Pérdida repentina del conocimiento.
Dolor agudo e inesperado.
Dificultad para hablar o moverse.
Vómitos, convulsiones o parálisis.
Ante estos signos, se debe buscar atención médica inmediata. El tiempo es crucial para la supervivencia y reducción de daños neurológicos.
🩺 Prevención y diagnóstico
El diagnóstico se realiza con estudios de imagen como tomografías o resonancias magnéticas. La mejor forma de prevenir complicaciones es el control de la presión arterial, no fumar, y chequeos regulares si existe historial familiar.